El corazón, si pudiese pensar…

corazon08He nacido en un tiempo en que la mayoría de los jóvenes habían perdido la creencia en Dios, por la misma razón que sus mayores la habían tenido: sin saber por qué. Y entonces, porque el espíritu humano tiende naturalmente a criticar porque siente, y no porque piensa, la mayoría de los jóvenes ha escogido a la Humanidad como sucedáneo de Dios. Pertenezco, sin embargo, a esa especie de hombres que están siempre al margen de aquello a lo que pertenecen, no ven sólo la multitud de la que son, sino también los grandes espacios que hay al lado. Por eso no he abandonado a Dios tan ampliamente como ellos ni he aceptado nunca a la Humanidad. He considerado que Dios, siendo improbable, podría ser; pudiendo, pues, ser adorado; pero que la Humanidad, siendo una mera idea biológica, y no significando más que la especie animal humana, no era más digna de adoración que cualquier otra especie animal. Este culto de la Humanidad, con sus ritos de Libertad e Igualdad, me ha parecido siempre una resurrección de los cultos antiguos, en que los animales eran como dioses, o los dioses tenían cabezas de animales. Así, no sabiendo creer en Dios, y no pudiendo creer en una suma de animales, me he quedado, como otros de la orilla de las gentes, en esa distancia de todo a que comúnmente se llama la Decadencia. La Decadencia es la pérdida total de la inconsciencia; porque la inconsciencia es el fundamento de la vida. El corazón, si pudiese pensar, se pararía.

 

Fernando Pessoa, El libro del desasosiego.

¿hay alguien ahí?

una_mano_en_el_desierto_fullblockno hay nada que me perturbe más que el estar alejado de la realidad. es tan fácil quedarse con una versión acomodaticia de qué es el mundo, qué es aquello que acontece. no sé si esto es aplicable a los demás, pero no me importa tanto como lo que hay de aplicable para mí. me veo destinado a una constante revisión por mi parte de mis propios principios, de mis planteamientos y lineas de actuación. la amenaza de la mentira siempre está ahí. por más que lo intento el mismo discurrir de la existencia hace que el ser esté en perpetua amenaza de desaparecer. el día a día no es peligroso, la memoria no es peligrosa, ni tan siquiera las heridas que te va dejando la vida. lo peligroso es tratar de dalre la espalda a todo eso con un movimiento de huida que no hace más que hinchar el tumor.

ya no creo en las grandes acciones ni en las grandes ideas. no porque no los espere, sino porque creo que no son nuestra salvación. la honradez es sumamente peligrosa, tanto como lo correcto pero ¿quién se va a atrever a señalar el error intrinseco a hacer lo correcto? no hay lugar en el que uno no se pueda esconder la verdad. y la verdad es que la gran mayoria de nosotros nadamos en una gran mancha de mentiras.

no ser honrado, quizás. no ser honesto, nunca. y qué persona honesta no va a reconocer que en el mundo en que vivimos, que nos empuja a vivir nuestras miserables vidas como si cada uno fuese el único ser vivo en la Tierra, nadie está haciendo nada porque la maquinaria pare. quien es suficientemente joven para tener la fuerza es demasiado joven para no derrocharla en contra de molinos de viento. quien es lo suficientemente mayor como para saber dónde se esconden los gigantes es demasiado mayor como para no creer que forma parte de ellos. y tanto esos jóvenes como esos mayores son los que están vivos. porque luego están aquellos que no lo están. esos que por vete tú a saber qué motivo nunca pensaron y nunca piensan. pero yo de esos no quiero saber nada. esos son los organos inconscientes que mantienen en plena latencia a la ley y al orden. son los que le dan sentido. yo quiero saber de todos aquellos que pensáis y que por tanto sabéis. y que por tanto, de un modo u otro desesperáis porque existís. me muero por conoceros, por hablaros, por escucharos

¿hay alguien ahí?